El próximo miércoles 11 de mayo tendrá lugar esta interesante conferencia sobre el estado de situación de los residenciales para adultos mayores en Uruguay.

El evento será de forma presencial en la Sala de Conferencias de la CAF (Ciudadela 1235 esquina Reconquista) a las 9:30 horas. Quienes estén interesados en participar deben inscribirse ingresando aquí.

Facundo Ponce de León estará encargado de presentar y moderar durante todo el evento. La apertura estará a cargo de Francois Borit (Representante Oficina Uruguay CAF) y habrá una conferencia central que tendrá como orador a José Manuel Martínez Galán (Gerente de Centro San Camilo España). Luego se dará paso al conversatorio en el que participarán Mario Sánchez (especialista principal en protección Social BID), María Troche (Gerente de Prestaciones Sociales BPS), Alejandro López (Profesor UCU),  Alejandro Cámpora (Asesor letrado MIDES) y María Luján Giudici (Subdirectora General de la Salud MSP). Para concluir el evento, Enrique Iglesias presidente de la Fundación hará el cierre.

¡Esperamos contar con la participación de todos los interesados!

 

 

 

 

 

 

Jueves 17 de marzo de 2022.

Hora Uruguay: 12:00 a 13:30

Hora España: 14:00 a 17:30

Link al evento:

https://www.youtube.com/watch?v=JqJalqHp2yQñ

Contexto:

Una de las consecuencias de la pandemia en el caso de las personas adultas mayores, ha sido el aislamiento forzado de estas, estigmatizándolas y sin considerar sus necesidades de socialización, generando situaciones de soledad y de aislamiento forzado, que influyen en sus condiciones de vida y salud física y Mental. Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS), llama a los Estados a “garantizar que las personas mayores sean protegidas de COVID-19 sin estar aisladas, estigmatizadas, dejadas en una situación de mayor vulnerabilidad o sin poder acceder a las disposiciones básicas y a la atención social”.

El aumento demográfico de este grupo poblacional, los cambios en las interacciones sociales, en los modelos de familia, de vivienda, y de ciudad, los flujos migratorios, etc. están incidiendo en que haya más personas mayores que sientan soledad. A esto debemos sumarle los efectos de las medidas de confinamiento y de distanciamiento social que las autoridades han aplicado para frenar el avance de la pandemia, que ha afectado especialmente a las personas mayores, y que ha reducido en gran medida sus posibilidades de relacionarse, de ahí que se hayan tenido que tomar medidas para afrontar las posibles situaciones de soledad.

Las medidas tomadas por los gobiernos iberoamericanos para afrontar las posibles situaciones de soledades no deseadas generadas por el aislamiento social están ligadas en su mayoría a la potenciación y creación de espacios virtuales y/o telefónicos como lugares seguros para mantener el contacto con las personas mayores.

Del mismo modo, es interesante observar la incorporación de preguntas relacionadas con el uso de internet y el manejo de la tecnología, en encuestas estadísticas nacionales. Este es el caso de Argentina, en cuya Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores, consideran que las TIC se conciben como impulsoras de cambios sociales y culturales, y por ello incorpora la medición del factor manejo de la tecnología (Cajero Automático y Móvil), y el de España, que desde el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, presenta datos sobre el uso que hace de internet la población adulta mayor.

Necesitamos generar relaciones sociales en las que se produzcan encuentros significativos que hagan del miedo o la pereza a relacionarse, un espacio de confianza y afinidad, de aprendizaje y acompañamiento en esta etapa de la vida. Por eso encontramos en las herramientas digitales una oportunidad para ilusionarse, para comprobar que el aprendizaje se genera de forma constante y a lo largo de la vida y para incluir socialmente a un grupo de personas que hemos ido dejando atrás en el camino de la digitalización de las comunicaciones, gestiones, trámites públicos, adquisición de productos, etc. como son las personas adultas mayores.

Es importante que la educación trabaje y se desarrolle en varias direcciones, pero si nos enfocamos en la persona, debemos “enseñar a estar “solos” para “no sentirnos solos”, trabajar la inteligencia emocional, el abordaje de las relaciones sociales, las habilidades de mediación comunicativa y resolución de conflictos, disminuye la aparición de problemas sociales, psicológicos y personales que vienen de las carencias de saber relacionarnos y que causan en algunos casos “que las personas acaben solas” o que surgen de una tendencia a alimentar pensamientos de soledad, rechazo, incomprensión, aislamiento.

No debemos considerar que el consumo de internet soluciona la brecha digital en las personas adultas mayores, debemos poner el foco en las habilidades digitales y el aprendizaje a lo largo de la vida.

Las instituciones públicas tienen un importante papel en la detección de las situaciones de soledad no deseada de las personas mayores, y también en la promoción de estrategias para evitar este tipo de escenarios.